En Massano creemos que las mejores cosas toman tiempo. Por eso todos nuestros panes nacen de una fermentación lenta y natural que puede durar más de 24 horas. Este proceso es el alma de la masa madre y la razón por la que nuestros panes son más sabrosos, digestivos y duraderos.
¿Qué es la fermentación lenta?
Es un proceso natural en el que los microorganismos de la masa madre transforman la harina, creando gases y ácidos que dan al pan su textura aireada y su sabor ligeramente ácido. No se trata solo de dejar la masa reposar, sino de permitir que el tiempo haga su trabajo.
Beneficios de la fermentación larga
Mejora la digestión y la absorción de nutrientes.
Da una miga más húmeda y una corteza más crujiente.
Permite conservar el pan fresco por más tiempo, sin necesidad de aditivos.
Desarrolla aromas complejos, únicos de la masa madre.
Así lo hacemos en Massano... Cada pan se amasa, se deja fermentar lentamente y se hornea al punto justo. No usamos levadura, ni conservantes. Solo harinas orgánicas, agua, sal marina y masa madre viva.
Si estás en Medellín y aún no has probado el sabor real del pan artesanal, te invitamos a hacerlo. Descubre por qué la fermentación lenta es mucho más que una técnica: es una forma de honrar el tiempo, la tierra y el sabor.